Por Carmen Almódovar Muñoz
Son muchas las valoraciones que se han publicado sobre esta figura de estatura universal; innumerables «retratos» se han elaborado acerca del Maestro desde fines del pasado siglo hasta nuestros días. La historiografía cuenta con diversas interpretaciones referentes a la vida y obra martianas; las más, podemos calificarlas de «auténticas», otras, por el contrario, nos brindan una imagen mixtificada del Apóstol. Esta puede ser «beatífica», como al expuesta por Luis Rodríguez Embil en la biografía José Martí, el Santo de América (1941) —premiada en concurso internacional convocado por el gobierno cubano en 1938— o las «prejuiciadas» que nos entregan Enrique Trujillo y José Ignacio Rodríguez.
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