La mal llamada religión afrocubana un tema para discutir

Por Héctor A Rodríguez PhD

Nosotros los cubanos tendemos al chovinismo ,defecto que pienso nos viene de la sangre española.

Partiendo de esa valoración que comparto ,me quiero detener en analizar por qué le ponemos título de propiedad a todo los que nos rodea y nos molestamos cuando alguien nos quiere quitar algunas propiedades fundamentalmente culturales como por ejemplo la música Salsa.

Acabo de leer un artículo aquí en EgodeKaska, largo y tedioso, a veces aburrido por lo repetitivo de las situaciones que se plantean y quererlas hacer muy literarias.

El articulo que se publica no deja de ser interesante bibliográficamente hablando ,pues te da cultura general de los medios que se usan en aplicar ritos de la religión Yoruba.

La adaptación cubana de una tradición, no autoriza automáticamente a borrar su identidad genealógica. Que la Regla de Ocha, no sea una reproducción exacta de las prácticas de Nigeria, no demuestra que haya dejado de pertenecer a la tradición religiosa Yoruba .Este es uno de mis puntos pues debemos ser modestos en nuestro proceder con la cultura de otras latitudes.

El artículo no es una investigación científica original. Es una reseña interpretativa —muy extensa y adornada— de un libro académico de Mercedes Cros Sandoval según se dice en el texto de EgodeKaska, El autor de este articulo no aclara a que libro  de la Sra Cros se refiere pero presupongo el de su tesis doctoral que resume teorías, autores y ejemplos, pero no presenta trabajo de campo propio, entrevistas nuevas, archivos inéditos ni contraste directo con comunidades religiosas de Nigeria. Yo revise partes que me interesaban en varias fuentes que acoto al final.

El libro reseñado sí es una obra académica reconocida, publicada por University Press of Florida,en Gainesville,2007, y su tesis declarada consiste precisamente en estudiar cómo creencias yorubas trasladadas a Cuba se transformaron en lo que la autora denomina santería o religión afrocubana. Al final sugiero como debió decir. El artículo, sin embargo, repite esa tesis mucho más de lo que la examina críticamente.

Creo que es abusivo encasillar una religión afrocubana por encima de la religión Yoruba.

El artículo sostiene explícitamente:

«La transculturación designa este nacimiento de algo distinto…».

Ahí está el verdadero punto discutible. El autor no se limita a decir que la tradición Yoruba cambió en Cuba; afirma que de la combinación nació algo que ya no puede reducirse a ninguna de las tradiciones participantes.

Sin embargo, el propio artículo reconoce la continuidad de:

los orichas;

el aché;

Ifá y el dilogún;

los babalawos, iyalochas y babalochas;

la iniciación y los linajes rituales;

los sacrificios, cantos, tambores y patakíes;

la concepción jerárquica del poder espiritual.

Por ello, veo el artículo instructivo ya que describe muy bien la transformación, pero no establece un criterio convincente para decidir en qué momento una variante histórica deja de ser una expresión de la religión Yoruba y se convierte en una religión diferente de ahí mi sugerencia al análisis y respetar a los autores de la religión africana y quitarnos el derecho a propiedad alguna sobre sus basamentos religiosos.

Es incorrecta la expresión «religión afrocubana»?

No la considero científicamente absurda ni una falsificación por sí misma. Es una categoría establecida en la antropología para identificar religiones de origen africano que tomaron formas históricas específicas en Cuba. La propia Cros Sandoval publicó en Madrid La religión afrocubana en 1975, y su libro posterior es presentado por la editorial universitaria como un estudio de la santería surgida en Cuba a partir de creencias yorubas trasplantadas.

Pero “afrocubana” no debería utilizarse para ocultar “Yoruba”. Una denominación equilibrada podría ser:

Regla de Ocha o santería cubana: tradición religiosa afrocubana de matriz Yoruba.

Reconoce simultáneamente el origen, la continuidad y la transformación. El problema empieza cuando “afrocubano” se convierte en una etiqueta total que desplaza a los yorubas de la narración de su propia tradición.

Al yo hacer una comparación con  el catolicismo puede funcionar así:

El catolicismo practicado en Cuba posee expresiones culturales cubanas, pero esas adaptaciones no borran su filiación histórica con la Iglesia católica. Del mismo modo, las transformaciones cubanas de la Regla de Ocha no deberían borrar su genealogía Yoruba.

No son casos idénticos —el catolicismo tiene una institución centralizada que la tradición Yoruba no posee—, pero la analogía ilustra bien el problema del nombre y de la continuidad

Que seria aplicable también dada la transculturación a Chinos ,Judios,Arabaes.e Indues pues todos existían en Cuba y profesaban sus creencias.

Budismo cubano,Judaismo cubano,Islamismo cubano ,Induismo cubano.

Y es aquí llamo a lo cordura de nuesrtro chovinismo cubano,sino no queremos renunciar a ser el ombligo del mundo que muchos se lo creen, y por apropiarse hasta el café con leche es cubano.

El mayor defecto metodológico a mi juicio del artículo

El propio artículo admite que Cros Sandoval no hizo trabajo de campo África occidental , ni en Nigeria ni en Togo sedes de la religión Yoruba.

.El conocimiento de Cuba y Miami procede de una experiencia prolongada; el de Nigeria, principalmente de libros y estudios ajenos.Entonces?

Esta asimetría es muy importante. Se intenta establecer cuánto cambió una religión Yoruba sin estudiar directamente, con la misma profundidad, a comunidades yorubas contemporáneas. El artículo reconoce la limitación, pero no extrae toda su consecuencia: Cuba aparece como sujeto vivo y Nigeria como archivo bibliográfico y eso es ligero de juicio factual.

Además,en el articulo se dice “ el ensayo dice al final, que trabajó con una traducción que contiene «ausencias y errores terminológicos» y que debe cotejarse con el original”. Esa confesión debilita mucho la seguridad con que formula algunas conclusiones. Una reseña no debería construir afirmaciones terminológicas delicadas sobre una traducción que el propio reseñista considera defectuosa.

La redacción es excesiva y artificialmente repetitiva.

Una o dos veces podrían dar belleza al texto. Repetidas constantemente parecen plantillas insertadas entre párrafos. No hacen avanzar el razonamiento y terminan creando solemnidad artificial.

También hay reiteración conceptual. Durante todo el artículo se repite una sola tesis:

La tradición conservó estructuras yorubas, pero modificó funciones y absorbió elementos cubanos, católicos y espiritistas.

Eso podía exponerse con rigor en una cuarta parte de la extensión. La prosa pretende ser poética y académica al mismo tiempo, pero acaba siendo pesada, circular y, en ciertos momentos, más grandilocuente que profunda.

¿Demuestra una maniobra comunista para dividir lo cubano el trabajo de La Sra Cros?

No. El trabajo resenado, en el  artículo no demuestra esa tesis.

Menciona que el Gobierno revolucionario pasó por etapas de hostilidad, control, tolerancia selectiva, folklorización y promoción turística. Pero no presenta documentos oficiales, discursos, instrucciones culturales ni análisis histórico suficiente para probar que el régimen inventó o difundió deliberadamente la categoría “afrocubana” con el objetivo de dividir la identidad nacional. Yo tengo mis dudas habría que demostrarlo aunque de ese gobierno no dudo nada.

Además, la expresión académica afrocubano antecede ampliamente a este artículo y la tradición intelectual utilizada incluye a Fernando Ortiz, Lydia Cabrera y Rómulo Lachatañeré, cuyos trabajos no pueden reducirse sencillamente a una creación del comunismo. El libro de Cros Sandoval con ese término data de 1975, y su marco se inscribe en una corriente antropológica más amplia.

Otra cosa distinta —y más defendible— sería investigar cómo el régimen cubano:

administró oficialmente determinadas manifestaciones religiosas;

las convirtió en folclor, espectáculo o producto turístico;

favoreció unas instituciones religiosas sobre otras;

y utilizó categorías raciales o culturales según sus conveniencias políticas.

Pero para sostener eso se necesitan pruebas independientes. Este artículo apenas ofrece una pista; no ofrece la demostración.

Una contradicción ideológica interesante

El texto defiende toda transformación cubana como creatividad y adaptación, pero llama “revisionismo yoruba afrocéntrico” a los intentos de retirar elementos católicos y reconectar con Nigeria.

Ahí hay una parcialidad. Si incorporar santos, espiritismo y prácticas cubanas es una transformación legítima, también debería considerarse legítimo que algunos practicantes busquen una restauración Yoruba. Después podrá discutirse si esa restauración es históricamente exacta, pero no debería descalificarse de entrada como una fabricación de pureza.

El artículo parece aceptar la mezcla cuando conduce hacia la “cubanía”, pero sospechar de la transformación cuando conduce nuevamente hacia África. Esa desigualdad merece crítica.

Mi conclusión definitiva

El artículo tiene amplia información bibliográfica y conoce el libro, pero no es una investigación científica original. Es una reseña-ensayo excesivamente larga, reiterativa y literariamente inflada. Sus mejores partes son aquellas en las que reconoce límites metodológicos; sus peores partes son aquellas en las que convierte una interpretación antropológica —la transculturación como nacimiento de una religión nueva— en una conclusión casi indiscutible.Parte de nuestro chovinismo.

Concluyó mi crítica central así, invitando al debate a la discusión.

No se cuestiona que la religión Yoruba se haya transformado profundamente en Cuba. Se cuestiona que esas transformaciones autoricen a desplazar su nombre, su genealogía y la voz de sus autores.

Bibliografia consultada:

1-Cros Sandoval, Mercedes. (2007). Worldview, the Orichas, and Santería: Africa to Cuba and Beyond. Gainesville: University Press of Florida.

La primera edición impresa tiene ISBN 978-0-8130-3020-3. Existe una edición en rústica posterior, de 2009, ISBN 978-0-8130-3452-2. El libro contiene 400 páginas, notas, glosario y bibliografía.

Su antecedente en español es:

Cros Sandoval, Mercedes. (1975). La religión afrocubana. Madrid: Playor. Prólogo de Lydia Cabrera.

Este libro fue una ampliación de su tesis doctoral de 1966:

Cros, Mercedes. (1966). “Lo yoruba en la santería afrocubana”. Tesis doctoral, Universidad de Madrid.

2-Para verlo en Google

“Worldview, the Orichas, and Santería Mercedes Cros Sandoval”También por ISBN: 9780813034522

Google Books tiene la ficha del libro, pero probablemente solo permite una vista parcial o fragmentos, no las 400 páginas completas.

 “Worldview the Orichas and Santería PDF review”

Encontrarán reseñas académicas que explican el contenido. Por ejemplo, hay una reseña disponible en Academia.edu y otra en ResearchGate. Estas describen la comparación que hace la autora entre la religión yoruba africana y su transformación en la santería cubana.

3-En la biblioteca de Miami-DadeEntren en el catálogo de la Miami-Dade Public Library y busca primero porMercedes Cros Sandoval

4-Para leer algunos capítulos en línea que fue lo que hice mas.

La edición académica digital aparece en Oxford Academic–Florida Scholarship Online. Allí puede verse la introducción, el índice y páginas correspondientes a capítulos individuales; el texto completo puede exigir acceso mediante una biblioteca o universidad.

Busquen  en Google:

site:academic.oup.com “Worldview, the Orichas, and Santería”

También pueden buscar un capítulo concreto:

Mercedes Cros Sandoval Priesthood Santería

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