Rabia y huye

El que lo desconcierta la desconfianza y siente con rivalidad el éxito dichoso de sus colegas y se pone violento contra las opiniones contrarias, prueba que ha naufragado en un grado anterior de la civilización, pues la forma en que trata con el otro es la buena y conveniente para las condiciones de la edad del derecho del más fuerte; es un hombre atrasado.

Otro carácter, que es rico de simpatías, se hace de amigos en todas partes, siente con cordialidad todo lo que se acrecienta y engrandece, comparte todos los placeres del honor y del éxito de otro y no pretende el privilegio de ser el único en el conocimiento de lo verdadero, sino que está lleno de modesta confianza: es un hombre avanzado que lucha por una civilización superior de los hombres.

El carácter desagradable se deriva de los tiempos en que los groseros fundamentos de la sociedad humana estaban todavía en formación; el otro vive en los pisos más altos tan alejado como puede del animal salvaje que, encerrado en las cavernas, bajo los cimientos de la civilización, rabia y huye.

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