La clave de la genealogía nacional

Por: julio Benítez

Hace años me había propuesto no leer más filosofía o historia por mi rechazo a la manipulación de las ideas y los sucesos por muchos autores de mi país de origen. Saturado de manuales, interpretaciones y búsquedas de nuestras raíces basado en estereotipos repetidos como los referidos a las Guerras del Siglo XIX, La década de la desgracia y la impronta de los comisarios remataron mi desencanto.

La curiosidad me llevó a leer un texto diferente. Cuba, genealogía de la nacionalidad (El mito Bayam y el nacimiento de la poesía) de un autor polémico y no convencional: Ángel Velázquez Callejas quien me condujo de página en página hacia un viaje al pasado e incluso hacia el presente. No se trata de un libro panfletario, sino de un ensayo muy especial adonde se subdivide todo el mito de la fundación nacional a partir de palabras, mitos y la propia historia, matizada con mucha imaginación e información como un escritor fitness.

Aquí la cosa toma giros inesperados. Se nos sumerge en una zona de Cuba, particular por su repercusión en los conflictos del siglo XIX y toda la cultura cubana. De la mano, salen una serie de referencias que ubican al autor en un concepto diferente, si bien pudiera señalarse su profundo conocimiento filosófico e histórico. No puede negarse su raigambre martiana ni tampoco sus indagaciones en la teoría poética de Lezama Lima

Si bien encontramos una copiosa bibliografía referida a la genealogía, principalmente referida a los patriarcas bíblicos y sus descendientes. El mito Bayam es un libro que punto aparte de los orígenes en los que se embarca intenta explicar la nación cubana, como ya indicamos anteriormente desde el punto de vista de una región mitológica de Cuba: Bayamo.

Así, la ciudad que nunca se rindió y que fue incendiada, a pesar de los que se opusieron, se convierte de hecho en la conclusión de un proceso que ha sido señalado de manera diferente y tradicional por muchos interesados en la historia de ese país. Y hay algo de razón porque lo que Ángel Velázquez describe en ese estudio que parece regional termina siendo la voz del país. Así nos recuerda otro hito de la zona Cauto-Manzanillo que coincidentemente aparece en la primera obra reconocida de la literatura cubana y por ende de esa nacionalidad: El espejo de Paciencia cuando se presenta lo nacional desde el punto de las frutas, las razas y la convivencia de los residentes en aquella isla en época tan lejana como el siglo XVII.

Pero Ángel no intenta únicamente seccionar la región en su carácter dulce y paciente, sino que lo conectará con todo lo que implica la herencia indígena, el Comercio de Rescate, así como en la economía de los llamados fundadores de mi país de origen. Por eso, emergen en ese estudio profundo de la localidad los caminos a una reflexión sobre nuestra nacionalidad.

Elementos tan conocidos en el Oriente de Cuba como el espiritismo de cordón y mitos como la Luz de Yara se describen a partir del mito y la leyenda imbricados en la historia. Debemos puntualizar también la masonería que parece más propio de lo macronacional pero recalcada con gracia en esta especie de narrativa que incluye la actuación de los líderes de la región devenidos en padres del país, como fueron Carlos Manuel de Céspedes, Vicente Aguilera y Perucho Figueredo, solo por mencionar algunos.

Su autor despliega no solo cultura, en algunos instantes barroco, sino también utiliza criterios muy agudos y personales. Así juega también con los elementos señalados anteriormente. De ahí que la teoría de la formación de la nacionalidad, le permiten las confluencias sociológicas, históricas y también culturales.

Todo en este libro se elabora a través de un material extenso, pues no estamos hablando de un texto superficial que hilvana solo acontecimientos de forma estéril y cansona. Todo lo contrario. Por eso, vale la pena recalcar sus referencias como es el caso de uno de los hermanos James, el siempre presente José Martí con su visión cósmica y nacional, así como Lezama Lima y su teoría poética que se imbrican en este texto peculiar que invade las esferas de lo nacional y pudiera utilizarse como lectura obligatoria para los interesados en temas como la genealogía nacional, no importa dónde uno haya nacido.

Julio Benítez

California