¿Una plataforma digital sobre arte?

Alguien pregunta qué importancia requiere una plataforma digital sobre arte, literatura y ciencias culturales en las redes sociales. Estuve por responder que la nueva informática constituye —como Hegel concebía la sustancialidad del sujeto desleído en la institucionalización de la cosa en sí— un espacio más de la desmaterialización de la subjetividad, pero también al mismo tiempo una nueva forma de administración del dato empírico en la Nube (espacio más allá del espacio físico).

Desde luego, casi todo, en materia informática y datos, pasa a formar parte hoy de una Nube invisible, una Data de consulta sin fondo. Por ejemplo, la revista de cultura Habana Elegante, que hace tres años no actualiza su programa de edición, mantiene sus archivos al servicio para todos los que necesiten hacer nuevas consultas.

El ICCCD nunca dejaría de fungir como un Archivo informativo el día que decida no continuar en la función activa en las redes. Éticamente hablando, no sería una buena decisión. ¿Cuantos autores desearían consultar e incluso tomar referencias curricular los textos publicados en los portales digitales?

Lamentablemente, a veces no es posible hacerlo porque importantes sitios académicos, paginas culturales, revistas de farándulas, de arte y literatura desaparecen tácitamente de las redes sin dejar rastros. El esfuerzo, labor, el sueño invertido de los escritores, investigadores, artistas, creadores, quedan esfumado de un plumazo en la penumbra de las nubes digitales. ¿Cuánto capital humano se pierde y se desdeña por una mala política digital?