«Patria o Muerte» no es de origen cubano.

Se cree que el 5 de marzo de 1960 en la tarde, descargando armamento de un buque francés, se produjo una explosión que dejó un saldo de más de cien muertos y decenas de heridos, al enterarse de ello Fidel Castro por primera vez, expresó la frase PATRIA O MUERTE, para despedir a las víctimas del supuesto saboteo norteamericano (aunque nunca se descubrieron pruebas verídicas de ello, y tal vez lo único que hicieron los investigadores fue la creación de una verdad útil, propio de todo pragmático), este suceso también fue utilizado para denunciar tanto a la CIA, como a las FUERZAS DEL PENTÁGONO públicamente.  

3 meses más tarde, el 10 de junio de 1960, enfatizó en una etapa de efervescencia con las masas, que “cueste lo que cueste” vencerá el pueblo cubano, porque sus hijos tienen el valor, patriotismo y unión para pronunciar la frase “patria o muerte”, aunque esta frase abría una disyuntiva con una similar e histórica del pueblo cubano “libertad o muerte”, pero como señaló, ahora la libertad quiere decir algo más todavía –exclamado– la libertad quiere decir patria, y por lo tanto es mejor decir “patria o muerte”.

Sin embargo, Julio Mantilla Cuéllar, catedrático emérito UMSA, prueba que la frase fue dicha en 1826, cuyos argumentos aparecen en una investigación histórica titulada ¡PATRIA O MUERTE! El grito indio de Sicasica y Ayopaya, publicada en la revista Temas Sociales no.30 La Paz  2010 del Instituto de Investigaciones Sociológicas «Mauricio Lefebvre», de la carrera de Sociología (Facultad de Ciencias Sociales) de la Universidad Mayor de San Andrés, Bolivia.

A continuación reproducimos una parte de la investigación que prueba el origen de la frase Patria o muerte.

Arbitrariedad y llunqerío en nominaciones | Carlos Soria Galvarro

BUSCANDO UN TAMBOR.- Gracias al laboreo fecundo de grandes maestros de la talla de Don Gunnar Mendoza, contamos con una de las fuentes documentales más ricas de nuestro archivo histórico: el «Diario histórico de todos los sucesos ocurridos en las provincias de Sicasica y Ayopaya durante la Guerra de la Independencia americana; desde el año 1814 hasta el año 1825″(1981). Escrito por quien oficiaba como «tambor» y «comandante del partido de Mohosa, ciudadano José Santos Vargas. Año de 1852». Para comprender la importancia del Diario del tambor Vargas veamos algunas condiciones que rodearon su producción. La republiqueta de Ayopaya tiene la particularidad de ser el único territorio guerrillero no derrotado por el ejército español. Nuestras investigaciones muestran que, para ello, cuanto menos concurrieron dos circunstancias: se trataba de una dirección colectiva multiétnica, hecha patente en la conducción militar (comandante y capitán Mamani y otros) y, la indianización social, expresada en el uso hegemónico del lenguaje aymara y la natural inserción dentro de ayllus que controlando diferentes pisos ecológicos abastecen a la guerrilla.

Por su parte, el «tambor Vargas», detenidamente estudiado por Mendoza, tenía una particularidad esencial: su proximidad a los combates y su familiaridad (ínter subjetiva) con los guerrilleros le permite redactar el Diario cumpliendo los requisitos exigidos para lo que Emili.o De Ipola denomina «el proceso social de producción de significaciones», en que se construyen significaciones sobre conceptos nuevos: patria, nación, etc.

LA CONSTRUCCiÓN DEL «PATRIA O MUERTE» Dentro de los más de cien relatos que contiene el Diario, pude identificar aquél que, creo, contiene la trama histórica en que nace y se desarrolla la consigna. El texto de Vargas marca: «AÑO 1816», Y explica una cruenta coyuntura: «Hallándose ya en los últimos periodos o agonías el sistema patriótico del ynterior de los valles de Sicasica y Hayopaya». El proceso gira en torno a las ambivalencias de Eusebio Lira, alto comandante, que duda entre transar con los españoles o dar la vida por la patria. Esta situación abre en la sociedad guerrillera un periodo de reflexión crítica que conforma las etapas de un proceso de verdadera «construcción social» de los supuestos contenidos y significados de la relación entre Patria-Muerte.

Diario histórico de todos los sucesos ocurridos en las Provincias de  Sicasica y Ayopaya durante la Guerra de la Independencia A

Primer Acto.- El relato se inicia así – «Por fin logra Lira…comunicar con don José Buenaventura Zárate…primeramente con sumo plaser como de tal pacionista al Rey de España». Planteando la entrega de su comando a cambio de» indulto y refrenda de teniente coronel». Es importante destacar que el proceso social para la construcción de significaciones se abre con un acto trágico sellado por la traición.

Segundo Acto.- Ante los peligros que implica la actitud de Lira, identifico como acto segundo, los esfuerzos del anciano patriota por realizar una proclama ficta «con el fin de translucir el asunto del pérfido Lira». En este afán, hace conocer la Proclama de Don José Domingo Frenches, coronel mayor de los ejércitos del Río de La Plata quien pregunta:»¿Os subyugaréis a las manos de vuestros propios enemigos? No, por cierto, compatriotas. Corred a las armas, morir por la patria». El texto muestra que le corresponde a la proclama enviada por Frenches, el honor de iniciar el proceso al plantear el dilema: ante la subyugación- muerte por la Patria. El peligro de la subyugación determina la relación del acto guerrillero: entre la Patria o La Muerte.

Tercer Acto.- Tiene como protagonista a «José Maria Aguilar, yndio natural del curato de Coroyco» que asumió el encargo de repartir las proclamas sobre «las ventajas que iba subsanara favor de la Patria, antes que cunda el cánser amasisado por Lira». Es finalmente atrapado sufriendo horripilante muerte. «Lira acto continuo mandó cortar la cabeza (de Aguilar) para demostrar que ya havía empezado a operar al servicio de Su Majestad». Así, Aguilar, cumpliendo la etapa de distribución del significado de patria o muerte demuestra, con su vida, la realidad del significado. Como proceso histórico «patria-muerte» recibe la ofrenda de su primer mártir indio.

Cuarto Acto. Está signado por el eventual retorno de Lira a la causa patriótica «permitiendo Dios de este modo la converción de un deslean a su Patria…Entonces hace juramento al Dios de las venganzas,. …promete morir en defensa de la Patria». Las dudas en torno a Lira, tienden a diluirse en sucesivas batallas y su rechazo antes del combate de Chaguarani) hecho que ratifica cuando los guerrilleros atraviesan la situación más difícil «porque nos tenían ya como presa segura y gritavan diciendo: …para el que se rinde arrepentido. Señor comandante Lira, no habrá novedades, se indultarán todos como usted se rinda.» En esta situación «Lira estava ya fuera de su semblante……Sin poder qué determinaciones tomar desia; Muchachos ¿qué asemos en este caso?.. Prisioneros no hemos de ser, más vale morir peleando con las bayonetas que entregarnos a enemigo, Y así hijos, moriremos por la Patria, ya el destino nuestro se habrá cumplido, conformémonos con nuestra suerte, y pongámonos en manos del Ser Supremo» En momentos de verdadera prueba, el discurso relacionador entre muerte-patria, añadía nuevos componentes: afirmando la imposibilidad de asumirse prisioneros, la muerte aparece como apelación a la conformidad frente a un destino prefijado, que, inmediatamente, se articula con la apelación católica de entrega a «manos del Ser Supremo». Estas huellas muestran que la consigna guarda estrecha relación con los contenidos místicos tanto musulmanes como los utilizados en las cruzadas católicas (en todo caso, muerte no es finitud). Continuemos, un soldado de Tiquirpaya dice:» Mi comandante, yo no me doy preso al enemigo, más vale morir desbarrancado Se metió por el presipicio y murió hecho pedasos», ante ello, Lira convoca:» baya compañeros y compatriotas, moriremos por la Patria. Haver todos los fuciles botar aentro y agarrarse de las manos unos a otros bien. Yo el primero que entraré y moriremos por amor a la Patria».

El relato enseña: morir por la patria se torna en decisión colectiva dirigida por el comandante. El proceso de producción muestra que «el que interpela» se interpela a sí mismo: «Yo el primero «y desde allí interpela el Yo Colectivo «moriremos per amor a la Patria». Esta dinámica en aymara, adquiere aún mayor sentido conceptual con el jiwasa..

Quinto Acto.- Milagrosamente salvados al ocurrírseles incendiar un pajonal con lo que, adicionalmente, logran la huida de los españoles. Ante ello, Lira: «Y desia a los del Rey: la Patria, como es el lugar donde existimos es el más invicto…». Resulta admirable cómo Lira, en plena ambivalencia, aparece como constructor de significaciones. Se iniciaba la definición de Patria en relación con el lugar de existencia» la Patria, como es el lugar donde existimos» Empero ¿qué significaba al añadir «es el más invicto»? ¿Qué era menos vencida por tener un espíritu protector? No nos atrevemos a afirmarlo, dejémoslo ahí. Más tarde, el Ayudante Mayor don Pascual García, en arenga a los indios, complementaba «La Patria es el lugar donde existimos, la Patria es la verdadera causa que devemos de defender a toda costa, por la Patria devemos sacrificar nuestros yntereses y aun la vida». La reiteración de la definición de Patria «por el lugar de existencia» llama la atención por el estrecho vínculo que guarda con la cultura aymara, donde» la tierra hace al hombre» y la identidad se construye en relación con el espacio.

Sexto Acto.- El ambivalente Lira retorna a dudar sobre «los tratados hechos con el señor virrey». Ello determina la decisión de los oficiales patriotas para detenerlo y preparar su fusilamiento. Ante nuevas justificaciones se decide un juramento sagrado donde resalta «morirprimero que traycionar a la Patria» No se añade más, sin embargo, en perorata a la tropa, Lira remarcando su juramento de sangre dice: «Lo que nos falta es cumplir con este sagrado dever principiando a operar desde este día con determinada resignación, fidelidad, valor y constancia. Es la única que exijo de vosotros. Yo os prometo bajo mi palabra de honor morira vuestro lado y no desampararlos como me he manejado siempre, y ante todo os encargo desde hoy en adelante la subordinación y disiplina para ser felisez».

Recordemos que, en el debate sobre significaciones, observábamos a los militares made West Point, enarbolando la consigna «subordinación y constancia». Entonces la supusimos parte del discurso militar tradicionalmente afincado en la subordinación de la tropa, más aún,en sobrevivencias neocoloniales. Sin embargo, el Diario del tambor Vargas demuestra que ésta nació como parte de las arengas dirigidas a la tropa y era complementaria al juramento de sangre (muerte-Patria).

Séptimo Acto. Confieso que este acto es producto de mi entusiasmo, habida cuenta que el discurso que analizaremos es parte del relato anterior. Sin embargo, la importancia que asume el discurso de los soldados indios dando respuesta a Lira, justifican mi atrevimiento.

El proceso de producción social de significaciones en torno a la consigna «patria o muerte», realizado en el año 1816, en los campos de Sicasica y Ayopaya, contiene la etapa de producción propiamente dicha; la etapa de la distribución del discurso y las significaciones dentro de la población donde muere Aguilar, el mártir indio, y debe culminar con el consumo o recepción realizado por la población. En este caso, analizaremos la recepción de la arenga de Lira destinada a los soldados indios. Sin embargo, en el relato del tambor Vargas, encontramos también la producción de significaciones realizada por parte de los actores indios.

«que ellos desde el momento que tomaron las armas para defender la Patria ha sido con intención de morir por ella en cualquier destino … que nO tienen más riqueza que la constancia el valor; que observan y están sujetos a la subordinación y displina militar».

El guerrillero indio responde que para ellos la consigna de «defender la Patria ha sido con intención de morir por ella». Es decir que la relación «Patria o muerte «es grito de guerra, pero fundamentalmente, intención decidida en cualquier destino.

¿Qué se podría añadir? Nada, sería una impostura. El grito indio de Sicasica y Ayopaya, recogido en el Diario Guerrillero, basta y sobra para demostrar el derecho propietario del pueblo boliviano sobre»iPatria o muerte!, iVenceremos!».

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