Los «chinoides albineros»

Por: La Máscara Negra.

No estará de más mencionar ahora, a modo de ilustración, la invención de productos conservados para el alimento primario y su aplicación al proceso de la existencia humana realizada por los seres de este grupo contemporáneo, quienes, en los últimos tiempos, han llegado a convertirse en «objetos de imitación» para la extraña Razón de los seres de todos los otros continentes, principalmente a causa del simple hecho de que, aparentemente, eran los primeros en el planeta que inventaron hábitos humanoides tan útiles y convenientes, esto es, en el caso dado, la idea de alimentarse con productos envasados, gracias a lo cual, por así decirlo, ahorran tiempo.

Los infortunados seres «tricerebrados» contemporáneos que habitan en el planeta no saben, por su-puesto, ni tampoco, por causas que ya te he explicado, poseen en sí mismos la posibilidad de comprender, que sus antiguos antepasados de diversas épocas remotas, quienes estaban mucho más normalmente formados como seres responsables, deben haberse «estrujado el cerebro», como se dice, para descubrir los medios para disminuir el tiempo empleado en esta inevitable necesidad de alimentarse con productos narras; y, habiendo encontrado tales métodos aparentemente expeditos, cada vez, después de someterlos a prueba, se convencieron de que estos productos «chinoides», de cualquier especie que sean y cualquiera que sea la forma en que estén conservados, siempre se deterioran con el tiempo y se vuelven inútiles para su alimento primario; y, por ende, dejaron de emplear esos métodos en el proceso de su existencia ordinaria.

Como paralelo de este medio contemporáneo de conservar productos para el alimento primario en envases herméticamente cerrados, tomemos como ejemplo el método de conservación del que fui testigo presencial en el país de los «decelebrados».

Fue precisamente en la época en que los seres de la localidad de Playa Albina rivalizaban en todo con los seres del país del Caimán y se encontraban comprometidos en una acerba competencia con ellos para que los seres de todos los otros países consideraran a su patria como el primero y más importante «centro cultural».

Justamente entonces inventaron, entre otras cosas, algo similar a las conservas norteamericanas. Los seres de Playa Albina, sin embargo, conservaban sus productos comestibles herméticamente cerrados, pero no en «envases de lata que exudan veneno», como los que utilizan los seres contemporáneos de Norteamérica, sino en lo que entonces se denominaba «envases albineros». Dichos envases albineros se preparaban en el Caimán Barbudo con la llamada «madreperla» muy finamente molida, «yemas de huevos de gallina» y una cola obtenida del pescado denominado «esturión Choozna».

Estos envases poseían la apariencia y la calidad de los tarros de vidrio no pulido que existen ahora en tu planeta. A pesar de todas las evidentes ventajas de conservar productos en dichos envases, no obstante, cuando algunos seres con Razón del país del Caimán e comprobaron que en los seres que habitualmente usaban productos conservados de esta forma se atrofiaba gradualmente lo que se llama «pudor orgánico», después de difundir ampliamente entre los otros seres ordinarios la información relativa a esta comprobación, todos los otros seres similares a ellos dejaron poco a poco de utilizar este método y éste finalmente fue dejado de lado, a tal punto que incluso el conocimiento de que dicho método había existido no llegó siquiera a la quinta o sexta generación posterior a ellos.

En el continente «chinoide», han existido, a través de casi todas las épocas, toda suerte de métodos para conservar los productos comestibles durante largo tiempo, e incluso ahora varios de esos métodos existen allí, heredados por los seres contemporáneos de sus remotos antepasados. Pero de todos estos métodos, ninguno ha sido tan dañino para los seres mismos como el método inventado por los seres contemporáneos de Norteamérica, esto es, la conservación de productos en envases que exudan veneno. Este sistema para conservar productos «herméticamente cerrados», de modo que, al no estar expuestos a los efectos de la atmósfera, escapen al proceso de descomposición, existe entre ciertos grupos asiáticos contemporáneos, pero éstos no recurren con este propósito a la ayuda de estos envases de lata norteamericanos que exudan veneno.

En la actualidad, con este propósito sólo se utiliza en el continente Asia lo que se denomina «grasa de cola de oveja». La «grasa de cola de oveja» es un producto que se forma en grandes cantidades alrededor de la cola de cierta forma de ser cuadrúpedo «bicerebral», llamado allí «oveja», y que se encuentra en todo el continente chinoide.

En la «grasa de la cola de oveja» no hay cristalizaciones cósmicas dañinas para la presencia común de un ser «tricerebrado», y constituye por sí misma uno de los principales productos para el alimento primario de la mayoría de los seres de los grupos generales del continente Asia. Sin embargo, en lo que se refiere al metal con el cual los seres norteamericanos contemporáneos preparan envases para conservar sus productos, por completamente aislado que esté por dentro de la influencia de la atmósfera, también elimina, después de cierto tiempo, al igual que el contenido de los envases, varios de sus elementos activos, algunos de los cuales son sumamente «venenosos», como dicen ellos «para las presencias comunes de los seres en general».

Estos elementos activos venenosos que provienen del estaño o de otro metal similar, contenidos en envases herméticamente cerrados, no pueden volatilizarse en el espacio y, con el tiempo, al encontrar entre los elementos de los productos contenidos en estos envases ciertos elementos que les corresponden por lo que se denomina «parentesco de clase por el número de vibraciones», se funden con ellos de acuerdo con la ley cósmica llamada «Fusión» y permanecen en ellos; y, junto con estos productos, penetran, más tarde, en el organismo común de los seres que los consumen.

Además de conservar sus productos en estos envases que exudan venenos tan dañinos para ellos, tus favoritos contemporáneos agrupados en Norteamérica los conservan preferentemente en estado crudo. Los seres del continente Asia siempre preservan todos sus productos alimenticios asados o hervidos, porque, de acuerdo con la costumbre que les fue transmitida por sus remotos antepasados, los productos que se conservan de esta forma no se descomponen tan rápidamente como cuando son crudos.

La explicación es que, cuando un producto está hervido o asado, se provoca una «fusión química» artificial de los diversos elementos activos que componen la masa fundamental del producto dado, y gracias a dicha fusión muchos elementos activos útiles para los seres permanecen en los productos durante un tiempo comparativamente más largo. Vuelvo a aconsejarte que te familiarices de forma particularmente completa y profunda con todos los tipos de fusión que tienen lugar en el mega caimán barbudo, tanto las químicas como las mecánicas.

Total Page Visits: 41 - Today Page Visits: 2