Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós

La materia novelable en la mirada de Benito Pérez Galdós

A propósito de cumplirse 100 años del fallecimiento del escritor español

Por: Osmán Avilés

En el año 1897, Benito Pérez Galdós fue nombrado miembro de la Academia de la Lengua Española. En la ocasión, leyó un discurso que tituló “La sociedad presente como materia novelable”, donde aflora la sencillez de su persona y el palpable valor del escritor que juzga con certeros juicios, su propia mirada en torno al modo para componer la novela, tema fundamental de su discurso de entrada a tan prestigiosa institución. 

Al principio, habla de su predecesor como académico de número, D. León Galindo de Vera, destacando sus cualidades literarias alrededor de su “profundo estudio de la legislación hipotecaria” (p. 2) y otros méritos; también las personales, al decir que “fue generalmente apreciado y enaltecido por la integridad de su carácter, por la firmeza de sus convicciones, más bien religiosas que políticas, realzadas siempre por el más puro desinterés”. (p. 2)

Particularmente, se aprecia el carácter humilde del autor al pretender un discurso sin alardes de sabiduría literaria y de una optimista brevedad. Es tácita su pretensión, cuando se trata de subjetividad literaria y definir un camino para concebir la escritura de la novela, máxime si los argumentos provienen de tan experimentado novelista.

Según él, hay dos maneras de tratar la novela: “o estudiando la imagen representada por el artista, que es lo mismo que examinar cuantas novelas enriquecen la literatura de uno y otro país o estudiar la vida misma, de donde el artista saca las ficciones que nos instruyen y embelesan”. (p. 3). Al parecer, su manera más exitosa es la de estudiar la vida misma y, por ende, afirmar lo complejo de las circunstancias, porque la evolución de la sociedad ha roto los antiguos conceptos y los personajes tipos afrontan la disección de las riquezas. Además, el ojo del narrador que pretende novelar descubre en la sociedad, una inclinación mayor hacia el estudio y una postura filial por el conocimient0, causa singular del surgimiento de la clase media.  

Pudiera creerse ingenua su expresada humildad, así como la introducción a un discurso que toma por base el interés de la observación; sin embargo, la verdad nos resulta cautivadora, porque Pérez Galdós es un conocedor del idioma, de la retórica del lenguaje y su visión de la sociedad, todo lo cual hace del texto ese vehemente discurrir por los meandros de un elevado pensamiento que a la postre, es gratitud por el reconocimiento de su lugar en la historia de la narrativa española, y dentro de esta, en el marco de un realismo básicamente natural. Por tanto, no podemos dejarnos engañar por la supuesta apariencia de ingenuidad. No olvidemos que se trata del discurso de entrada a la Academia y la voz en primera persona pertenece a un magnífico escritor que ha dado sobradas muestras de ser un novelista a ultranza, cuyo alcance es comparable con el de un profeta moderno que teme por el desvanecimiento del recurso invaluable de la realidad que —en palabras suyas— es «materia novelable».

El ingenio de Benito Pérez Galdós se basa en la búsqueda de lo novelable de las circunstancias y su capacidad profundamente observadora que da a su obra, una inagotable fuente de lecturas. En eso radica la originalidad de su argumento, el artificio con que teje la madeja de su discurso que encuentra inspiración lo mismo en la flamante arquitectura que en las desoladas ruinas; es decir, en la realidad y sus —aceptables o intolerables— consecuencias.  Con el decoro de una supuesta sencillez se alza este texto que reproduce el modelo del discurso, pero a su vez es un ensayo sobre su manera de novelar la vida y hacer del fin de la vida, el arte de novelar.

Bibliografía

Pérez Galdós, Benito. “La sociedad presente como materia novelable”. [Discurso leído ante la Real Academia Española, con motivo de su recepción. Est. Tipográfico de la Viuda e Hijos de Tello, Madrid, 1897].


Osmán Avilés
Osmán Avilés

Osmán Avilés (La Habana, 1979), es un escritor cubano que ha dedicado parte de su trabajo ensayístico a revisitar la obra de poetisas cubanas, entre las que se destacan Dulce María Loynaz y Serafina Núñez. Su primer poemario La persistencia de los fragmentos (Universidad del Trabajo del Uruguay, Montevideo, 2011) fue prologado por el escritor uruguayo Rafael Courtoisie. Como antólogo y prologuista tuvo a su cargo los títulos Sonetos escogidos de Serafina Núñez (Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2009) y El manto de mi virtud. Poesía cubana y uruguaya del siglo XXI (Universidad del Trabajo del Uruguay-Editorial Letras Cubanas, 2011), en colaboración con el intelectual uruguayo Alfredo Coirolo. Su libro Los extraños monzones (Ediciones Extramuros, La Habana, 2010) obtuvo el premio Luís Rogelio Nogueras en la categoría de ensayo artístico-literario. Otros de sus ensayos son: Pilares de un reino. Una incursión por la vida y obra de Dulce María Loynaz (Ediciones Extramuros, La Habana, 2008) y el ensayo Serafina Núñez. La verdad amaneciendo (Ediciones Unos & Otros Cultural Project, Miami, 2015), presentado en la 35 Feria Internacional del libro de Miami 2018. Además, en ese año presentó su poemario Interpelaciones (Ediciones Exodus, 2018) y recientemente publicó Impertinencia de las dípteras. Antología poética sobre la mosca junto con el escritor Milho Montenegro (Ediciones Exodus, 2019).