«Cautocracia»: hacienda ganadera y crisis de la esclavitud patriarcal en Cuba (1800-1867)

Por Ego de Kaska

Cautocracia es neologismo acuñado por mí (AVC) en 1990 para definir y caracterizar la región cultural del Cauto durante la primera mitad del siglo XIX. A diferenciar del término sacarocracia, implementado por Moreno Fraginals para autenticar el poder económico y social de los dueños de ingenios y plantaciones azucarera con fuerza de trabajo esclava en las regiones occidentales de Cuba, cautocracia, sin embargo, constituye una noción que se abstrae (a partir de la veracidad documental de la época) sobre los numerosos datos y hechos compartidos en la investigación empírica para configurar fenoménicamente los batientes del poderío espiritual del cautócrata cubano y una poética de la conquista del espacio cubano por la hacienda ganadera y la esclavitud patriarcal.

Por tanto, cautocracia define un espacio vital que por la estructura socioeconómica y política se extiende por los territorios administrativos de Bayamo, Manzanillo, Tunas, Hoguín y Camagüe hasta la antesala de la Guerra de los Diez Años. El cautocrata cubano de las regiones centro-orientales de Cuba afinca su poder económico y espiritual en la explotación de la hacienda ganadera y la esclavitud patriarcal.

La nueva historiografía sobre los estudios postcoloniales estima que hasta 1878 en Cuba jamás hubo una crisis de la plantación esclavista. Contraria a la opinión seudo-marxista de la crisis de la plantación, el fenómeno de la deriva socioeconómica cubana en la primera mitad del siglo XIX se aprecia, a partir de 1840, en la implosión de la cautocracia cubana. Los hechos de la deriva socioeconómica del cautócrata cubano quedaron inicialmente expuestos en un breve ensayo que continuación le presento.

En la bruma de los años más terribles del llamado periodo especial, en 1994, apareció en la escena editorial cubana el Premio Pinos Nuevos, cuyo concurso, a partir de entonces, se destinó publicar autores inéditos o autores publicados con un solo libro en el género poesía, cuento, novela, testimonio, ensayo, crítica, investigación y teatro. Dos años después de la primera edición del concurso, en 1996, el premio en ensayo (ciencias sociales), fue otorgado al texto titulado La hacienda de Bayamo (Inédito desde 1990), una suerte de investigación histórica regional sobre la primera mitad del siglo XIX cubano.

En realidad, se trataba de los cimientos de una investigación histórica dentro del espíritu positivista de la historiografía cubana, cuyo objetivo fue proporcionar una versión al panorama de la problemática histórica nacional sobre la esclavitud patriarcal de los territorios marginados del mercado mundial. Tal y como Moreno Fraginals lo hizo con El Ingenio, un complejo sociocultural en el marco del sistema de plantación esclavista, con la Hacienda ganadera, con Bayamo nos propusimos dilucidar una teoría historiográfica diferente: una empresa agraria en el marco de la crisis de la esclavitud patriarcal, sistema de relaciones culturales de dependencias, vinculantes, al patriarcado y señorío hacendístico, cuyas tendencias y particularidades definen la región histórica-cultural con espíritu patriarcal y paternalista. Se trata de una investigación anunciada por Jorge Ibarra (Regionalismo y esclavitud patriarcal en los departamentos Oriental y Central de Cuba, 1988) de sobre la mentalidad y la parentela del patriarca terrateniente que decide ir a la guerra por la independencia de Cuba en 1868.

A diferencia del Ingenio y el Cafetal, la Hacienda tiene la virtud de formar un módulo agrario polivalente, con base a una estructura productiva que constituye un ensamblaje (ingenio, vega de tabaco, cafetal, estancia para cultivos menores, el potrero para cría del ganado vacuno), cuya relaciones producen para una economía autosuficiente y una distribución autárquica (reproducible) de en una temporalidad para el Ser distintivo. Hasta 1868, el cautócrata del patriciado criollo, clase social influyente, había configurado una mega región que lograba abarcar los territorios Bayamo, Manzanillo, Tunas, Holguín y Camagüey.

Con la noción Hacienda y su detentador cautócrata se abre un marco metodológico para una teoría cultural, la regionalización histórica de la cultura cubana en el siglo XIX. Como dichas implicaciones históricas y culturales se presentan en el devenir de la regionalización cultural en Cuba, la Hacienda además incorporar al socorrido núcleo del contrapunteo del azúcar y el tabaco, una tercera directriz de investigación y competición, o una tercera temporalidad del Ser cubano en el periodo colonial, pone en perspectiva un tema novedoso para la historiografía cubana.

Desde luego, Fernando Ortiz desconocía esta tercera posibilidad, que de llegar a visualizarla hubiese variado su hipótesis acerca de la transculturación. Hoy sabemos que, en la conquista del espacio cubano, tema anunciado por Juan Pérez de la Riva, la Hacienda y el cautócrata constituye la primera impulsión social en la creación de pueblos y culturas locales, en cuyos lugares, zonas, regiones brotaron los movimientos reformistas e independentistas más radicales de Cuba.

Si desconocemos la historia de las ambiciones y mentalidades del cautócrata cubano, jamás podremos dilucidar los orígenes de la castrocracia (el poder del castrismo) y del totalitarismo administrativo de tipo patriarcal en Cuba, basado en un sistema de relaciones de dependencia del trato paternalista del patriarca.

Una edición corregida y ampliada del libro se publicará por Ediciones Exodus en mayo del 2023.

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