Por Felipe Sarduy
Si no sabes de ginecología no puedes entender el origen del hombre. El verdadero problema del hombre no comienza con la intervención del filósofo, sino con la del ginecólogo. Allí cuando nace el niño, el ginecólogo lo condena a vivir en la orfandad; lo retira de la placenta, le aniquila el amor amor prístino, el refugio y el protector primigenio.
Separado del protector, el niño se ve obligado a buscar nuevas alternativas para garantizar el cuidado de su naturaleza a partir de una placenta artificial. De ahí la cultura: la cultura no es otra cosa que la elaboración simbólica y metafísica de una placenta artificial, la Casa, creada para remediar el asesinato natural del ginecólogo. Ya en el mundo, cuando nace el niño, el asesinato metafísico se remedia con el espíritu del imperio y el nacionalismo sangre y la tierra.
Si no sabes de ginecología no puedes entender por que hemos llegado hasta aqui…
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