El autor y su obra: Julio Benítez

Julio Benítez (1951, Guantánamo, Cuba). Licenciado en Español y Literatura, trabajó como profesor de Literatura en el Instituto Superior Pedagógico de su ciudad natal. Luego fue asesor de talleres literarios por el Centro Provincial de Aficionados. Obtuvo los premios Regino Boti de cuento y Tomás Savignon de crítica literaria, los premios de cuento Rubén Martínez Villena, 1988; Frank País, 1989. Es miembro del consejo editorial de la revista electrónica La Luciérnaga y de la Asociación Cultural Hispanoamericana de Poesía. Profesor universitario de literatura en Cuba y de español para el Distrito Unificado de Los Ángeles, en los Estados Unidos. Aparece en varias antologías de Cuba (Lauros), Argentina (Alba de América) y Los Ángeles, California (Poesía Festival y La Luciérnaga). Es crítico literario encargado de la Revista Cultural Hispanoamericana. Ha publicado los libros de cuentos La reunión de los dioses, Guantánamo, Cuba; en Glendale no hay ladrones, California 2009, y por último Leyenda de un trompetista, editorial Palibrio 2014. Publicó también La reunión de los dioses, (novela) que tiene varias notas críticas, Las tres muertes de Gurrumina Robinson, Iduna, Miami 2008; y por último Operación Serpiente, Palibrio 2012. También ha publicado los libros de poesía El rey mago, Cursack Books, y los poemarios El libro de Islenira y El cancionero de Amael. También publicó el libro de ensayos El libro mágico, Notas acerca de la Edad de Oro. Reside en Miami, Florida, USA.

Poesía

El cancionero de Amel, es un libro de poesía con la frescura que si bien, y para ser completamente sincero en nada es caótico como el mundo, es de una sencilla forma muy agradable. Recurre a endulzar a esas mujeres que pusieron las cuerdas en la música de su corazón y si además uno tiene la suerte de leer con completo desprejuicio, una poesía coloquial y diferente a cómo suelo enredar lo que digo, y tiene o aprecia la bondad de Benítez, de escribir de un tajo, esas letras que de alguna forma, en narrativa o verso, me inspiran a que los invite a leer estos dos libros, de Julio, con la severidad de que aún en tiempos donde leer libros en papel pareciera ser una pérdida, no lo es, uno gana en la ascensión – ya lo dije- donde el autor imagina le íbamos a creer.

El rey mago, (Cursack Books, 2007, 95 págs.) Este es un libro de poesía escrito por un ex-prisionero político cubano. Comenzó cuando el autor fue encarcelado por sus ideas disidentes y por su participación en el Movimiento de Derechos Humanos en Guantánamo, Cuba. Las tres secciones incluyen diferentes temas, como el amor, la amistad, y sobre todo el dolor por la vida en el exilio, que Julio Benítez se vio obligado a vivir. Un profundo sentimiento de nostalgia y melancolía atraviesa el libro donde Cuba es pintada con gran pasión. Este libro describe el mal gobierno y las promesas rotas donde los sueños y la libertad han sido manipulados.

El libro de Islenira, cuenta que la sucesión de imágenes es muy rápida, como si fueran las cartas de un naipe que se barajan con gran velocidad y destreza, para sorprenderte con un resultado inesperado.

Novela

Tres Muertes de Gurrumina Robinson (Ediciones Iduna, es una novela como la que se ha propuesto el escritor Julio Benítez, no es cosa de juego. Un puzle bien escrito, atractivo, documentado, donde fluye un español que se baña, a veces, en ese idioma hermano del exiliado en Los Estados Unidos, el inglés."

Operación Serpiente (Palibrio, 21 de junio de 2013, 218 págs.) es la tercera novela de Julio Benítez. En la misma se conjugan acción, intrigas, crímenes y espionaje. La narración es la primera de la saga de Harry González, inicialmente un investigador de la policía de Glendale, California quien luego participará como agente del FBI en una trama que abarcará tres países. Desde Los Estados Unidos, luego México hasta Cuba en una especie de Odisea en reversa, el personaje principal no sólo enfrenta a una red de espías cubanos, utiliza su pensamiento racional como detective, sino que además se lanza a una búsqueda personal de su identidad. Obra de pura ficción, contiene también elementos de las culturas meso-americanas y caribeñas, gracias a su abuela Cachigua quien simbolizará la mezcla de identidades que el propio Gonzáles siente como propios y que ayudarán a esa transformación. Aquí podría aplicarse lo que dijera el crítico Rolando Jorge con relación a Las Tres Muertes de Gurrumina Robinson, la otra obra publicada de la saga González: "Una novela como la que se ha propuesto el escritor Julio Benítez, no es cosa de juego. Un puzzle bien escrito, atractivo, documentado, donde fluye un español que se baña, a veces, en ese idioma hermano del exiliado en Los Estados Unidos, el inglés"

La reunión de los dioses (Alexandria Library, 2014, 452 pags) Si bien La reunión de los dioses retorna personajes y situaciones de un libro de cuentos del año 1991, la proyección es mucho más amplia y universal. Novela engendrada con una estructura sináptica, donde cada capítulo adquiere la jerarquía de un relato independiente; el sentido general se sintetiza en una faena estricta de la memoria testimonial; circunstancia en un grupo de individuos en una Cuba que, desde mediados de 1959, cambió todos los ejes sociales y políticos. Cada persona constituye un paralelogramo de conductas que tienen como resultante todas las interrogantes sabidas de la condición humana: la infidelidad, los falsos amigos, la intolerancia, los demonios de cada época, las creencias, en fin, todo un rico retablo de las individualidades de los hombres que hacen rico el mundo presentado. Concebida dentro de la dominante cultural del postboom, La reunión de los dioses asume la carnavalización del estilo, la mirada plural, la parodia y todos los recursos de esta tendencia épica de la narrativa de finales de la centuria XX. Roberto Fontana

El Archivero (KDP, Edición, 2018, 329 págs.) una novela cuya trama se desarrolla sobre todo en la ciudad natal del autor y en Estados Unidos, y que tiene como personaje principal al escritor guantanamero Manuel Augusto Lemus, de carne y hueso — quien existe, como suelen decir los faranduleros, en la “vida real”, y hoy residente en Las Vegas, entre otros personajes contados por Buenafé Olivos Verdes, Amael Solano y el propio protagonista. Ahí encontraremos la fuerza del ego como redención. La sociedad cubana y norteamericana como fondo de esa obra monumental que fue la creación de Los Archivos Guantanameros.

Cuento

En Glendale no hay ladrones (Editorial Ogue, 2009, 100 págs.) Julio Benítez hace el camino al revés. En lugar de quedarse en el español de Cuba, o de repudiarlo e incorporar el inglés – que domina – a sus escritos, el cuentista incorpora las lenguas transitorias de los hispanos en Estados Unidos y las hace suyas: el Spanglish, ese caló imposible porque cada uno lo habla de manera única e irrepetible. El lenguaje de los inmigrantes mexicanos. Palabras en argentino, en colombiano. Los códigos de los pandilleros, de los borrachos, de los muertos y asesinos, de los perdidos y las jóvenes bellas y trágicas. El cambio de idiomas, cuento por cuento, sugiere su uso como recurso literario primordial, que define la voz narrativa como un personaje omnipresente, invisible, que todo lo ve. El idioma, entonces, es el conducto, el hilo por donde Julio Benítez nos lleva en los acantilados, quebradas y desfiladeros de sus relatos. Ese es el aire.

Leyenda de un trompetista (Palibrio, 17 de abril de 2015, 128 págs.). Es el tercer libro de cuentos de Julio Benítez. Contiene relatos escritos en diferentes épocas, algunos ya publicados y otros de reciente creación. Los temas son variados e incluyen desde el dilema de la creación, la interferencia en los medios de comunicación social, los problemas existenciales hasta la discriminación por motivos de orientación sexual. Armando Añel ha dicho del relato que le da título que es el tipo de relatos que uno disfruta con placer y la tensión y que, siendo un texto duro, es singularmente hermoso. Del mismo dijo Ángel Callejas que es un tronco de cuentos y por eso Julio se incluyen en su limitada lista de los mejores narradores del exilio. Sobre su estilo, Gabriel Lerner lo define como coloquialismo acentuado y acertado adonde se defiende la cubanidad.

Ensayo

El Libro Mágico: notas acerca de la Edad de Oro (Ediciones La Luciérnaga, 2012), un ensayo muy bien recibido en el que el autor cubano analiza el trabajo de José Martí

Aproximaciones en tres tiempos (Ediciones Exodus, 2017. Lo grandioso de este libro es que nos acerca a la literatura actual, a esa que se está escribiendo a nuestro alrededor y que, a través de la mirada aguda y crítica de Julio Benítez, nos interesamos por buscarla y leerla. Presentándonos a la vez un Julio Benítez que vive intensamente cada día y aprecia más a los amigos en la medida en que los conoce más como autores. Será, sin dudas, un libro de obligada consulta para estudios posteriores de la literatura contemporánea, que aquí queda demostrado que la globalización nos aproxima y nos identifica al reunir tantos y diversos autores en un solo volumen y bajo el ecléctico título de Aproximaciones en tres tiempos.