Por Surisday Reyes Martínez. Publicado en el portal ArtCrónica.
El discurso cerámico femenino de las últimas dos décadas del siglo XXI supone medular atención para un análisis crítico y valorativo de fenómenos particulares que se entrecruzan y convergen en diversos escenarios creativos. La agudeza y complejidad –en términos formales y conceptuales– en las proposiciones de artistas como Teresa Sánchez, Lisbet M. Fernández y Beatriz Sala Santacana, apuntan hacia una visión postmoderna dentro del amplio universo de la cerámica artística contemporánea cubana.
Conversaciones “aparentemente” espontáneas han suscitado polémicos debates en torno a sus inicios en la cerámica, los intereses ideoestéticos, las experiencias expositivas más importantes y hasta los azares de la vida que, en definitiva, han ido permeando sus quehaceres dentro del arte. Aprovecho entonces la oportunidad para asumir el reto de un diálogo plural con estas versátiles, talentosas e inquietas mujeres, ante cuyas propuestas surgen siempre las interrogantes.
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Imagen: artista Lisbet Fernández. Obra: Agáchate, agáchate, 2006.
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