Artistas e intelectuales afrodescendientes en el exilio y la diáspora 

Por Enrique Patterson 

Ponencia presentada en la Sexta Convención de la Cubanidad, el 27 de mayo, 2023

   Agradezco a esta dedicada institución empeñada en mantener, difundir e incentivar la Cultura Cubana, el invitarme a participar en este evento junto a destacados intelectuales y artistas – algunos amigos personales – que admiro y respeto. Aclaro, no soy especialista en el tema de los aportes de los afrocubanos a las letras, las artes y la cultura en la diáspora y el exilio. El tema precisa una investigación académica al margen de que quien la realice sea o no afrodescendiente. 

Dicho esto, es precio mirar al siglo XIX bajo el criterio de que los exilios forman parte de la diáspora, pero no toda diáspora es exilio. Siendo Cuba una sociedad esclavista, y racista, a los negros y mulatos les era más fácil destacarse fuera de Cuba que en la isla. Así, los que en esa época ser reconocidos en la isla, lo fueron porque ya se habían destacado fuera. El primero, Vicente Flores Escobar, (1762- 1834) hijo de negros libres, Su abuelo y su padre fueron oficiales de los Batallones de Pardos y Morenos. Esta situación le permitió estudiar en Madrid en La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, destacándose como retratista, llegando a ser nombrado Pintor de la Cámara de la Corte Española, muy conocido y apreciado en España. Fue el primero en tener en Cuba, además, un taller de pintura. Placido fue uno de sus alumnos. Murió en Aranjuez, como blanco, gracias a una cedula real.  

En la música, la música clásica, aparece la figura impresionante de Claudio Brindis de Salas (1852-1911). Hijo del violinista y director de orquesta del mismo nombre, aprendió el violín bajo la enseñanza de su padre, y otros profesores en La Habana. En 1869 su padre lo envió a Francia, donde fue aceptado en el Conservatorio Nacional de París. En sus cinco años en dicho conservatorio ganó consecutivamente el Premio de Honor. A Brindis le recibieron con fervor y admiración lo mismo el  público que de la exigente crítica musical parisina, iniciando una carrera triunfal en las más destacadas ciudades y cortes europeas, posteriormente también en Latinoamérica y el caribe. Hombre de inteligencia extraordinaria, poliglota – hablaba siete idiomas – agasajado por lo más exquisito del público europeo (El Kaiser Guillermo II le dio el título de Caballero y Barón y, en Francia, fue nombrado miembro de La Legión de Honor. Era un bon vivant, derrochador que murió, tísico y pobre en 1911, en Buenos Aires. 

José White (1836-1918) repite la saga de su compatriota. Estudia en Paris, en el mismo conservatorio que Brindis de Salas y cada año se convierte en el primer estudiante de su curso. Además de virtuoso interprete que se ganó la admiración de la afición musical de Europa, Estados Unidos y América Latina, White fue también un brillante compositor de música donde introdujo el sabor musical característico de la naciente música cubana. White obtuvo el Premio del Concurso Internacional de Paris en 1856, y su virtuosismo lo condujo a los escenarios de todo el mundo, hasta el punto de ser el primer solista de ascendencia africana en actuar con la orquesta que actualmente es la New York Philarmonic, en York, Boston, Brooklyn (ciudad independiente en aquel momento) y Filadelfia. 

Entre sus composiciones de música clásica está la Bella Cubana, obra que no puede faltar en el repertorio actual de la música clásica de las orquestas cubanas. Sin embargo, su concierto para violín y orquesta, presente en el repertorio de las orquestas europeas de la época, ignoro por qué no está presente en el repertorio actual de las orquetas sinfónicas cubanas. 

Severiano de Heredia (1833-1901). Mulato nacido en La Habana se muda a Francia a los once años de edad, donde se formó y adoptó la ciudadanía francesa. Fue el primer y hasta ahora el único afrodescendiente en ocupar el cargo de alcalde de París y el primero obtener una cartera de ministro en un gobierno europeo. Elegido diputado por más de un periodo por el Distrito XVII, fue ministro de Obras Públicas en 1887, durante la tercera república, año en que se empezó a construir la Torre de Eiffel. Además de la política, se dedicó a la historia de la literatura. Le negre de l` Élisée, como le llamaban sus adversarios políticos, jugó un importante papel en la lucha por la separación de la Iglesia y el Estado, por la creación de bibliotecas municipales y por la educación gratuita, laica y obligatoria en Francia. Sin dudas, el cubano y afrodescendiente más influyente en el pensamiento occidental fue, sin dudas, Pablo Lafargue (Santiago de Cuba 1842- Francia 1911) quien con su libro El Derecho a la Pereza, introdujo en el debate el valor social del ocio. 

El siglo XX y el actual introducen tantos afrodescendientes artistas e intelectuales del exilio y la diáspora que no creo que estas páginas sean suficientes para nombrarlos. Wilfredo Lam (1902- 1928) es uno de los grandes de la pintura moderna, hijo de un chino y una afrocubana, creció nutriéndose de las tradiciones religiosos de los panteones yoruba y bantú y de las técnicas asiáticas de pintar con el lienzo tendido en el suelo. Realiza su primera exposición personal en 1928, en la Galería Vilches, España. Desde entonces, Lam entra en una carrera de éxitos y reconocimiento tanto de la crítica como del mercado y sus colegas. Picasso quedó tan asombrado con su obra que lo acogió en su estudio y allí pintaban uno al lado del otro. No cabe duda de los vasos comunicantes entre sus obras respectivas. Su obra icónica, La Jungla, está en la colección permanente del Museo de Arte Moderno de N.Y. 

Guido Llinás (1923–2005), fue el aglutinador del Grupo de los Once (1953) colectivo que introdujo la pintura abstracta en el paisaje pictórico isleño. Llinás viaja a París ese mismo año y allí permaneció hasta su muerte en el 2005. Su obra se ubica en la categoría el expresionismo abstracto, hay un sabor al arte africano en su obra, pero sin ninguna referencia objetual. En París, Guido fue acogido por Wilfredo Lam. Casi toda su obra, la desarrolló en Europa, y expuso en las más importantes galerías y museos de Europa Occidental. Ya, en la década de los noventa, su obra comenzó a ser valorada en Estados Unidos, e hizo exposiciones en N.Y y el Sur de la Florida.  

Agustín Cárdenas (1927-2001) considerado uno de los cinco escultores más importantes del S XX, logra el premio de la Bienal de París en 1965 y en 1976 el estado francés le otorgó La Orden Nacional del Arte y las Letras. En ese mismo año, gana el Premio de la Bienal de Fujisankey. Sus obras escultóricas están en importantes ciudades del mundo, sobre todo Europa, Corea del Sur y Japón. 

 Del exilio de los 90, se destaca el escultor Florencio Gelabert, cuyas obras se exhiben en distintos museos a lo largo y ancho de los Estados Unidos, en América Latina, Europa y África. De ese periodo, y de la misma generación, tenemos al pintor Tomás Esson, cuyos cuadros, a partir de una factura que se nutre de las vanguardias europeas, se enfrentan de forma provocativa a los convencionalismos, algo que provocó que fuera objeto de censura en Cuba. La crítica norteamericana lo ha catalogado como uno de “los pintores cubanos contemporáneos más contundentes”. En el 2018 ganó el premio de la Fundación Cintas. 

María Magdalena Campos Pons (1959) tiene una espectacular carrera como pintora, con obras donde a veces combina la instalación, el performance, el cine y la fotografía. Se formó en Cuba, Canadá y Estados Unidos. Actualmente es profesora de Arte de la Universidad de Vanderlit, y ha enseñado en el ISA y en el Massachusetts College of Art. Ha hecho exposiciones personales en Cuba, Montreal, Columbia Británica, Boston, NY y Chicago. Y exposiciones colectivas en La Habana, Francia, Massachuttes, Venecia y Johannesburgo. Ha recibido varios premios internacionales en Francia, Canadá y Estados Unidos y sus obras están en importantes colecciones en Cuba, Francia, Alemania, Japón y Canadá. 

Nicolás Guillén Landrián (Camagüey, 1938 – Miami 2003) destacadísimo cineasta y pintor con una colección de trece documentales, la mayoría censurados y algunos premiados en Europa, y una profusa obra pictórica. Muchas de sus obras están en colecciones privadas y en Museos de US. Ricardo Bacallao (1972, La Habana Cuba), cineasta cubanoamericano establecido en Berlín, donde tiene la productora independiente BacalaOfilms, con más de 21 trabajos cinematográficos se ha enfocado en dejar testimonio de los presos políticos exiliados, de la diáspora cubana y la experiencia negra (no solo de cubanos) en Europa. Su reciente documental sobre la vida de Bebo Valdés se estrenó en el Festival de Cine de Miami, del 2022. Premios: Emmy Award 2010, y el Apreciation Award, Union City, USA, 2014. 

Entre los escritores, Guillermo Cabrera Infante (1929-2005) es el típico exiliado que abandona su país para no ver como se destruye el país y la ciudad que amaba, La Habana. Pero, además, construye una novelística que mantiene viva a la capital cubana, mostrando como  era la vida, sobre todo, la nocturna, antes de que llegara un poder antinacional, que impone la moral de seminario, el militarismo y los himnos haciendo casi desaparecer la música bailable. Cabrera Infante es el gran novelista de La Habana, donde la capital y el humor cubanos adquieren tanto la categoría de personajes como de ambientes. Además, de situar a La Habana en el paisaje del Boom Latinoamericano, Cabrera Infante cultivó la novela, el cuento, el ensayo, la crítica de cine, las memorias, y el periodismo. Se caracteriza por su voluntad de estilo, la ironía y el sarcasmo. Ganó el Premio Biblioteca Breve en 1964, el Cervantes en 1997 y el de la Fundación Cristóbal Gabarrón en el 2003.  

Severo Sarduy (Camagüey 1937- Paris1993). Severo Sarduy repite la saga de Brindis de Salas y José White. Mestizo de negro, chino y blanco. A pesar de sus estudios primero de medicina y luego de Arte, se decidió por la literatura (poesía, novela, cuento y crítica literaria). En 1960 se establece en Paris y nunca regreso a Cuba. Fue un artista total, que cultivó la poesía, la pintura, el ensayo y la novela, además de ejercer el periodismo y la crítica literaria. En 1963 publica su novela Gestos, que lo sitúa ya en el mapa literario francés, De dónde son los cantantes en 1967 y ya con Cobra, en 1972 gana el Premio Médicis ubicándose como uno de los grandes escritores latinoamericanos del SXX.  Su obra explora los componentes de la identidad cubana y es considerado por la crítica como la máxima expresión de neobarroco cubano.  

Gastón Baquero (Banes 1914 – Madrid, 1997). Es uno de los grandes poetas no solo de la literatura cubana, sino de la lengua española. Uno de los miembros centrales, junto con Lezama, del grupo Orígenes. Baquero no estaba a la sombra de Lezama, sino que era Baquero el protector de Lezama. Crítico literario de agudeza  extrema, erudito, sólido y original ensayista, poeta de canto alto, sostenido y profundo, sin la oscuridad o a menudo la artificialidad de Lezama. Por eso coincido con la opinión de Heberto Padilla, muy certero en la valoración de las poéticas, quien consideraba a Baquero como el mejor poeta de Orígenes. Su poesía completa, editada por la Editorial Verbun, Madrid, 1998 es prueba de esta afirmación. 

El poeta y cuentista Esteban Luis Cárdenas (¿Ciego de Ávila 1945- Miami 2009?) es un ejemplo de poeta del exilio. Un escritor exigente, con una prosa transparente y una poesía donde el lirismo no descarta la reflexión, el trato con lo cotidiano de la existencia y la búsqueda de la libertad. Si no hubiera abandonado el país su obra acaso nunca se hubiera publicado. Todo lo escrito en Cuba o está perdido, o en los archivos de la Seguridad del Estado. En Miami se editaron sus libros, Cantos del centinela (1993), Ciudad Mágica (1997), Transfiguraciones (2007) y el libro de cuentos Un café exquisito (2001).  

El poeta y narrador Leandro Eduardo Campa Bacallao (La Habana 1953, Miami, 2000… ?) ha dejado una obra exigua, un poemario, Little Havana Memorial Park, y un libro de cuentos, y Manual para Estafar y Otras Historias. Campa escribió mucho, pero casi todo en Cuba está perdido, o acaso también en los archivos de la seguridad, a no ser que su hermana, por amor o si tiene gusto por la literatura, conserve algo. Siempre se interesó por el sufrimiento y la desesperanza como temas y por la excelencia, originalidad y economía en el uso de las palabras. Little Havana Memorial Park es una obra maestra, por la unidad temática, la originalidad, el lirismo y la recreación del cosmos de los perdedores de la Pequeña Habana. ¿Quién le diría que, tras vivir y morir, ¿Su obra sería estudiada en universidades y sus dos libros publicados llegarían a convertirse en iconos literarios? 

Juan René Betancourt Bencomo (Camagüey, ¿?, Cuba, York ¿) fue un importante pensador negro, férreo anticomunista a la vez que sofisticado marxista, diría yo que el más avanzado pensador negro de la época de la república. Abogado y sociólogo había desarrollado una estrategia para empoderar a los negros a través del desarrollo del capitalismo negro en el país. Entre sus libros están Mi opinión y mi raza (1945), Preludios de libertad (1951), Doctrina Negra (1955) y El negro ciudadano del futuro, por el que ganó un premio de sociología en Buenos Aires. Tempranamente rompió con el castrismo en 1960 y emigro a los Estados Unidos, donde publicó trabajos en la prensa negra americana alertando del carácter racista de los regímenes comunistas y del castrismo. 

Carlos Moore (Central Sedano, Camagüey,1942) es el intelectual afrodescendiente cubano más relevante a partir de los anos 60 hasta hoy, y el que ha tenido mayor proyección internacional lo mismo política como académica. En muchas referencias online, aparece como americano, porque todo lo ha publicado en inglés. Si me dedico a reseñar su obra, no alcanzarían las diez páginas que debe tener este texto, me limito a recomendarles la lectura de Pichón (su autobiografía), sus trabajos teóricos sobre el racismo en la obra de Marx, su libro Racismo y Sociedad (2012). Su obra, escrita en inglés, ha sido traducida a varios idiomas, menos el español. 

Juan Benemelis (1942 Manzanillo, Cuba, -2021 Miami) Historiador, pensador y ensayista, se destacó por sus trabajos sobre la penetración del gobierno castrista en las contiendas anticolonialistas africanas, y en el estudio del racismo en Cuba. 

Reynaldo Fernandez Pavón (La Habana,1951) podríamos definirlo como artista total, Ha compuesto canciones ya icónicas en el paisaje musical cubano, y sus composiciones de música clásica, se han tocado por varias orquestas sinfónicas cubanas, y la Orquesta Sinfónica de la República Federativa Rusa. Exiliado en USA desde la década de los 90, su obra se ha convertido en una eclosión creadora. A partir de los poemarios Los versos de la memoria (2016) Los últimos relatos, (2020) y Elogio de la palabra (2021) estamos en presencia de una poética que abandona el tema de la insularidad y la tragedia nacional, para integrarla en una visión cósmica, teogónica y metafísica, que no veíamos desde Gastón Baquero y José Lezama Lima. Además, su novela El lirio del Prado (2011) nos da una mirada panóptica de la Cuba colonial y la republicana desde los ojos de una exesclava convertida durante la república en una exitosa empresaria. Su bisabuela.  

Pablo Betancourt (La Habana, 1958) Estamos en presencia de un fenómeno inusual. Pablo Betancourt, un empresario amante de la cultura, las artes y el pensamiento, no aspiraba convertirse en escritor, pero un día decidió contar su vida en Cuba y la travesía en balsa hasta las costas del Sur de la Florida. Su libro, Odyssey, A Journey For Freedon, es una obra maestra como pieza literaria. Solo se necesita un buen libro para pasar a la historia de la literatura. Este será uno de ellos. 

 Debemos considerar en la diáspora, a Damaso Pérez Prado, el Rey del Mambo, quien desde México y Estados Unidos internacionaliza ese ritmo y a Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez. Es en México donde adquiere su nombre artístico, Benny Moré, llamado allí también, el Príncipe del Mambo. Es desde su implantación en México cuando se convierte en un icono en la isla y luego en Las Américas. En la diáspora continuaron con su triunfo la gran Olga Guillot, Xiomara Alfaro, Vicentico Valdez, Chano Pozo, Rolando Lasserie, Antonio Machín, La Lupe, Xiomara Laugart, Aimé Nuviola, Dayme Arocena, Las Ibeyis, Malena Burke, Amaury Gutiérrez, Pablo Milanés y Pancho Céspedez. No el impacto musical de tantos músicos cubanos afrodescendientes, como Cachao, Mongo Santa María, Fellowe y otros. 

Sin embargo, hay una trilogía de grandes miembros del exilio y la diáspora que rutilan en los escenarios del mundo: me fiero a Paquito D’Rivera, Gonzalo Rubalcaba y Chucho Valdés, músicos totales, que se pasean por la música clásica, el Jazz y la música tradicional cubana y la uniéndolas todas en improvisaciones que arrebatan al público conocedor, colocándose entre los instrumentistas y compositores jazzísticos más apreciados de la actualidad. Son los embajadores de la Cuba buena, la de nuestro arte y cultura, no la de los políticos. Y de esos embajadores de la Cuba buena es Celia Cruz es la estrella. Por archiconocida, tanto por su grandeza artística como por excelsa actitud cívica, no es necesario que hable de ella. Pero hago una anécdota, en Julio del 2003, yo estaba en Tailandia, y en el hormiguero humano de las calles de Bankhot escuchaba un sonido que yo percibía como zuca, zuca, zuca. Tanto me intrigó que le pregunte al guía qué significaba aquella frase tan repetida, y su respuesta fue “dicen que murió Azúcar”. Sin dudas, La gran Celia  Cruz fue la personalidad cubana más importante y más apreciada de todo el siglo XX. 

Termino con Tania León (La Habana,1943), quien es a la música clásica de los siglos XX y XXI algo análogo, en cuanto a proyección internacional, a lo que fue Celia Cruz en la música popular. Pero además, en ese ranking tan exigente como la música clásica, Tania León ocupa el podio entre los grandes, archiconocida por el gran público de América y Europa, no es muy conocida entre los cubanos. En NY estudió composición, piano clásico, trombón, fagot y dirección de orquesta. Como pianista ha tocado en la NY College Music Orcchesta (1969), en La Orquesta Sinfónica de Búfalo (1973) Miembro fundadora y primera directora musical de la Brooklyn Philarmonic Community Center Series, directora Musical de la Aivin Dance Company, Compositora residente en el Lincoln Center Institute, Profesora de música del conservatorio del Brooklyn College  y miembro de la Facultad de Graduados de la Universidad de NY, directora musical y directora de orquesta de la serie de la Serie de Música Contemporánea del Whitney Museum (1987), etc. Ha compuesto cuarenta y tres obras de cámara, nueve orquestales, diecisiete obras vocales, seis conciertos de piano y tres operetas. Ha sido directora invitada de las orquestas sinfónicas de Bonn, Leipzig y Hamburgo en Alemania, y también en Países bajos, Italia, Suiza, Sudáfrica y El Salvador, sin contar las innumerables orquetas de importantes ciudades e instituciones de Estados Unidos. Ha recibido alrededor de 18 reconocimientos, y premios y en el 2021 fue ganadora del Premio Pulitzer de Música. Además, durante las temporadas 2023/2024, y 2024/2025 será la compositora residente de la Orquesta Filarmónica de Londres. Y hará dos estrenos mundiales de sus obras. 

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